viernes, 15 de noviembre de 2013

En si bemol

Yo era demasiado dulce para inspirar un buen rap, y así es como llegamos al final, porque mucho tiempo sin música nos quedamos vacíos y sin alma.
Se que la clave (¿de sol?) era empezar derramando un buen whisky y acabar sobre el piano.
Yo te decía que tocaras en si bemol, y la melodía amortiguaba el ruido que hacía el quizás en mi cabeza, y la inestabilidad de las promesas a medias parecían en ese momento un terreno firme donde pisar.
Pero las canciones siempre acaban, y componer siempre en la misma tonalidad se te hacía monótono.
Y tal vez es que la vida sin cambios sea para los conformistas o que ser felices un instante no sea suficiente.
Sea como sea, cámbiame al menos por una buena pieza en mi bemol.


1 comentario:

  1. Aunque luego hay melodías, canciones, tonos, que se quedan grabados en la memoria, nada hay más difícil que olvidar una música cuando se te mete en la cabeza. Dicho esto, este texto también tiene música, que duda cabe.

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