viernes, 15 de noviembre de 2013

En si bemol

Yo era demasiado dulce para inspirar un buen rap, y así es como llegamos al final, porque mucho tiempo sin música nos quedamos vacíos y sin alma.
Se que la clave (¿de sol?) era empezar derramando un buen whisky y acabar sobre el piano.
Yo te decía que tocaras en si bemol, y la melodía amortiguaba el ruido que hacía el quizás en mi cabeza, y la inestabilidad de las promesas a medias parecían en ese momento un terreno firme donde pisar.
Pero las canciones siempre acaban, y componer siempre en la misma tonalidad se te hacía monótono.
Y tal vez es que la vida sin cambios sea para los conformistas o que ser felices un instante no sea suficiente.
Sea como sea, cámbiame al menos por una buena pieza en mi bemol.


domingo, 10 de noviembre de 2013

Libertad y condena.

No vemos que la libertad condena.
Condena de pensar que en cualquier momento otra te puede estar besando.
Condena de saber que al final me perderás.
Condena de recordar que en un instante fuimos todo y al siguiente nada.
Para no condenarnos pedimos la libertad.
Libertad de separarnos para siempre cuando queramos estar juntos.
Libertad de sufrir por el puro placer de ser felices.
Libertad de querernos para condenarnos al olvido.