miércoles, 20 de junio de 2012

El estado de espera.

Tal vez no había entendido lo que era estar en estado de espera hasta ahora. Es una sensación de que estas en un intervalo de espera, intermedio, como una calma vacía y aburrida antes de un huracán de locuras y en definitiva, vida.
Y lo dice la canción: we’re never gonna survive unless we get a little crazy. Pero no es algo que se pueda forzar, ¿o sí?
Si entiendes la vida como algo predestinado, te sientas a esperar a que vengan las cosas. Pero si ya no la entiendes así, ¿qué se hace?
Ha sido una metamorfosis lenta, demasiado como para darme cuenta de que había cambio alguno. Antes esperaba y esperaba, y a veces vivía, y a veces no.
Ahora sé que algo falla, que no vivo siempre al 100%. Y a mi no me sirve ni el 99%. Estoy bien, pero si se puede estar incluso mejor, ¿porque quedarse sentado?.
Y habrá miles de intervalos de espera, pero este se está prolongando mucho.
Este está bien para autoprotegerse en los finales, pero hace tiempo que no me hace falta, quiero comenzar ya, sensaciones viejas o nuevas, me es indiferente.
Necesito reír hasta llorar, correr hasta desfallecer, amar hasta oír el latido del corazón tan fuerte que me de vergüenza que alguien más lo oiga, ser tan feliz que mi sonrisa moleste a los demás.
Y no estoy escribiendo con tristeza, que nadie se equivoque, es el estado de espera, de las pequeñas cosas felices. ¿Pero porqué no querer aspirar más alto?

In a world full of people, only some want to fly, isn't that crazy?