Casi es 2013, y toca hacer balance y esas cosas. Pero realmente ¿porqué lo hacemos? ¿Qué diferencia hay entre el 31 de diciembre y el 1 de enero?
La diferencia existirá sólo si queremos que exista, si necesitamos hacer un borrón y cuenta nueva.
Mi balance es positivo, pero pocas veces ha sido negativo. Porque hasta las cosas "malas" son buenas, nos cambian por dentro o nos llevan a situaciones que de otra forma jamás habrían ocurrido.
No voy a analizar mucho más este año 2012. El año pasado en estas fechas si que hice una especie de cambio de actitud, que simplemente consistió en pensar menos. Y ahora hay poca marcha atrás.
Pero ahora mismo no quiero reiniciarme. Porque eso se hace cuando se necesita y yo ahora mismo no quiero cambiar nada, sólo seguir avanzando en mi línea.
Soy increíblemente feliz. Cambiaría alguna cosilla que otra, pero eso no me requiere hacer un balance y cambio de actitud. Mañana haré las mismas cosas que hago hoy. Y no habré cambiado.
Que cada cual haga su propio examen de conciencia, y si las cosas no cuadran, bueno, la verdad es que hoy no es mal día para un reset. Pero tampoco lo será mañana, ni al día siguiente.
lunes, 31 de diciembre de 2012
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