miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ayer, hoy, mañana, que más da.

Pronto será mañana ¿Cambia eso algo? Simplemente que a un día malo le dices adiós con la esperanza de que mañana sea mejor. Pero hoy, ayer y tal vez mañana sea la misma mierda. O tal vez no. Porque al final siempre hay alguien que consigue sacarte una sonrisa justo cuando ya estabas deseando meterte en la cama a esperar a las 0:00, a olvidar ese día y pensar ya en mañana.
Y esas alegrías te recuerdan que un día nunca se puede perder del todo, que hay que luchar siempre hasta el final.

"Siento molestarte, pero... no se... tienes cara de haber tenido un mal día... y no podía evitar decírtelo."
"¿Tanto se nota?"
"Sí, y es una pena. El día aún no ha acabado y aún puedes hacerlo el mejor día de tu vida. Basta con sonreír un poco tal vez. ¡Qué fácil lo he conseguido! No, no digas nada. Simplemente recuérdalo cada vez que quieras acobardarte por un pequeño tropezón, por algo que siempre será más insignificante que una preciosa sonrisa."

4 comentarios:

  1. ¿puede una sonrisa justificar un mal día, tiene tanto valor?... haciendo caso a tu precioso relato, parece ser que sí.

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    1. Es una pequeña justificación, pero valiosa precisamente por ello, totalmente cierto.

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  2. Genial Ele, y además el dia de mi cumple =)

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